sábado, 1 de agosto de 2009

CONSECUENCIAS DEL MOVIMIENTO DE TRASLACIÓN


La existencia de la órbita elíptica y de un eje inclinado constituye el origen de las estaciones y de la desigualdad de los días y de las noches entre los hemisferios. A causa de esa inclinación, la parte norte de la tierra se encuentra ladeada hacia el sol, la mitad de cada año. Esa mitad recibe entonces los rayos del sol más directamente y tiene primavera y verano, en tanto que la mitad sur tiene otoño e invierno.
Los otros seis meses del año, la Tierra se inclina en la dirección opuesta y por consiguiente, las estaciones se vuelven en ambos hemisferios.
Durante el verano los días son más largos y las noches son más cortos.

video



Sin la inclinación del eje terrestre y sin el movimiento de traslación las noches y los días serían constantemente iguales las estaciones dejarían de producirse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada